El papel sabe que me pasa, cuando quiero hablarle y siempre esta para mí, siempre disponible para una sesión de recapacitación... Al momento de entenderme a mi misma, ahí estás vos.
El papel es mi mayor conocedor, mi gran confesionario, aunque muchas veces el papel no sea 'papel'...
Hoy necesito contarte que tengo mucho miedo al amor, a sentirlo y pincharme como una torpe niña con una rosa llena de espinas.
Solo lo sentí una vez, y no quiero vivirlo así otra vez. El amor me hizo volar, me hizo tocar el cielo y caer contra el pavimento cual gota que cae del mismo. El amor me hizo ser el ser más feliz y a la vez me comió por dentro, me hizo llorar tantas veces como respirar...
El amor, querido papel, fue el mayor logro de mi corazón, y el que la herida más grande le abrió. Y aun así, fue tan maravilloso su olor, que lo quisiera sentir otra vez a mi al rededor.
El papel, mi compañero de vida, el que mejor me sabe comprender, el escucha mis palabras para que yo misma me pueda leer, el conoce mis sentimientos como nadie lo puede hacer. DMH